Una sociedad moderna no es la que tiene muchos autos muchos edificios sino la que ayuda a quien lo necesita.
El Alzheimer es una enfermedad que padece la persona, pero que afecta de una manera muy directa a su entorno familiar.
Es el cuidador directo del enfermo quien más sufre las terribles consecuencias de impotencia y
soledad ante la nueva realidad social en la que se ve inmerso.
Desde ese punto de vista, esta patología es también un problema social; un problema social ante el cual la sociedad y
las instituciones públicas están obligadas a ayudar y apoyar a las familias afectadas

30 ene. 2011

¿Cómo ayudar a la familia (CUIDADORA) con un enfermo de Alzheimer?

* Intentar no perder el contacto con los miembros de la familia, aunque sea a través de acciones simples, como una llamada telefónica de vez en cuando o una visita. Son actos que significan mucho para ellos, aunque no se reciba respuesta de su parte.
* Tener para con ellos, ocasionalmente, pequeños detalles o atenciones.
* Ofrecerles ayuda para proporcionarles tiempo libre y el descanso que necesitan, pero una ayuda específica y concreta, no "general" (del tipo ¿necesitas algo?), ya que a las familias les resulta difícil pedir ayuda.
* Informarse sobre la enfermedad y sobre los cambios de comportamiento que ocasiona en el enfermo, para poder entender la situación a la que se enfrenta la familia.
* Proponerles actividades que les ayuden a salir, relajarse y descansar, incluyendo al enfermo si es posible.
* Aprender a escuchar, porque a menudo los enfermos y los cuidadores lo que necesitan es hablar con alguien, sin interrupciones. No es necesario ofrecerles respuestas, ni tampoco cuestionar o juzgar lo que explican. Basta con darles soporte y comprensión.
* Preocuparse por el cuidador y animarle a cuidar de sí mismo, procurándole información y ayuda o compañía si es preciso.
* Preocuparse de todos los miembros de la familia, incluido el enfermo, ya que agradece las visitas aunque sea incapaz de demostrarlo.

¿A quién le da la enfermedad de Alzheimer?


La enfermedad de Alzheimer tiende a afectar a personas mayores de 65 años. Entre mayor sea la persona, mayores son las probabilidades de que desarrolle la enfermedad.
Pero también puede presentarse en personas jóvenes de 40 años. A toda clase de personas les puede dar la enfermedad de Alzheimer. 
Ninguna profesión, nivel de educación o raza está inmune.
En algunos casos, la enfermedad de Alzheimer se puede presentar en familias y en otros casos, sólo un familiar la tiene.


factores de riesgo 
Tener un familiar de primer grado que padezca demencia.
Antecedentes de algún familiar en primer grado con síndrome Down.
Antecedentes personales de haber sufrido un traumatismo cráneo-encefálico.
Antecedentes de hipotiroidismo.
Historia previa de depresión.
Inactividad física .
Escaso nivel educativo

18 jul. 2010

LAS FASES DE LA ENFERMEDAD

Aunque en la enfermedad de Alzheimer se produce siempre un deterioro progresivo de las funciones intelectuales, la evolución de este cuadro sintomático es muy variable. Mientras que en unos casos dicha evolución es muy rápida, en otros, este deterioro puede prolongarse hasta más de fiez años.

Atendiendo a estas variaciones, podemos señalar en la enfermedad tres fases o estadios evolutivos: leve, moderado y avanzado.

PRIMERA FASE (LEVE)

Los primeros síntomas, como ya dijimos, son muy sutiles y difíciles de detectar; pueden, por otra parte, ser diferentes en cada enfermo. Éstos son los principales:

– Quejas por pérdida de memoria reciente (no recordar dónde están las cosas, nombres usuales y cotidianos, o cifras).
– Ansiedad leve: el enfermo se muestra frecuentemente irritable.
– Dificultad perceptible para concentrarse en algo.
– Evidencia de bajo rendimiento laboral.
– Desorientación en el tiempo y en el espacio.

SEGUNDA FASE (MODERADA)

Los síntomas se vuelven más marcados y el enfermo, limitado por el avance de su padecimiento, evita realizar muchas de las actividades de su vida corriente. Notaremos:

– Dificultad para reconocer personas, objetos y lugares.
– Alteraciones del comportamiento: altibajos emocionales, agresividad, vagabundeo por la casa.
– Mecanismo de negación: niega actos que comete, no reconoce tener problemas, dice no necesitar ayuda…
– Olvido de hechos cotidianos o recientes.
– Problemas para realizar actividades que requieran una planificación.
– Pérdida progresiva de las capacidades verbales.
– Incapacidad para desempeñar la actividad laboral y mantener una vida social fluida.

TERCERA FASE (AVANZADA)

El enfermo entra en una situación de dependencia total, porque se agravan todos los síntomas anteriores de forma muy notable. En un estadio avanzado de esta tercera fase se pierden las funciones psicomotoras básicas (andar, comer) hasta que los pacientes terminan encamados y con alimentación asistida. Los síntomas más comunes son:

– Rigidez muscular, así como resistencia a mantener determinadas posturas. Aparición frecuente de temblores.
– Desorientación espaciotemporal, mucho más acusada que en las otras fases.
– Necesidad de asistencia prácticamente total para las actividades de la vida diaria y aseo personal.
– Pérdida total de las capacidades verbales.
– Cambios en la personalidad (delirios, agresividad, etc.); la afectividad es casi nula.
– Alteraciones del sueño.
– Incontinencia urinaria y fecal.
– Pérdida progresiva de las funciones psicomotoras básicas (andar, comer, etc.) hasta su totalidad.